Un estudio jurídico de Los Ángeles gestionaba toda su captación con herramientas que nunca fueron diseñadas para hablar entre sí.
Necesitaban manejar un alto volumen de llamadas y agendar citas en varias oficinas sin que nada se les escapara. Construí la plataforma desde cero y la seguí desarrollando a medida que el estudio crecía.
Empezó como manejo de llamadas y agendamiento y se convirtió en un CRM completo. Llamadas con Twilio, grabaciones traídas por OnSIP a AWS para que los responsables las revisen, citas sincronizadas en ambos sentidos con Google Calendar y Outlook, actualizaciones en tiempo real con Pusher, y expedientes de clientes y agendamiento multi-sede en un solo lugar.
Lo que importa: aguanta 500 usuarios concurrentes y más de 20 trabajos en segundo plano ejecutándose a la vez. Esto no es un prototipo. Es infraestructura de producción en la que un estudio jurídico ha confiado y que ha seguido ampliando por más de un año.



